El delito de cohecho es un concepto con el que estamos bastante familiarizados, desafortunadamente. De hecho, este delito es uno del que oímos hablar con regularidad en las noticias. En este artículo hablaremos de sus características.
¿Qué es un delito de cohecho?
El delito de cohecho hace referencia a las conductas corruptas dentro del ámbito de la Administración Pública. Este delito ocurre cuando un funcionario acepta compensaciones de cualquier clase en su beneficio o el de otros a cambio de hacer acciones que contravienen el correcto desempeño de sus funciones.
Por tanto, este delito es aplicable a funcionarios públicos o cualquier otra persona que ostente un cargo relacionado con el ejercicio de funciones públicas. Es decir, que no existe el delito de cohecho entre particulares o en la empresa privada.
Elementos del delito
Se trata de un delito que puede ser tanto activo como pasivo y sus elementos son:
- Ha de ser cometido por autoridad pública o funcionario.
- El acto cometido debe guardar relación con su cargo o función.
- Implica la solicitud, ofrecimiento o recepción de una dádiva, presente o promesa.
¿Cómo prevenir el delito de cohecho?
Para prevenir sobornos y este tipo de conductas delictivas es necesario establecer unas pautas para el cumplimiento normativo. Para ello, es fundamental la adopción de normas internas de compliance. Estas normas han de garantizar que los comportamientos de los miembros de la organización siempre están dentro de la legalidad.
Respecto a la naturaleza de este delito, existen dos tipos de posturas. Por un lado, entendemos que el delito de cohecho es bilateral, es decir, se necesita de la participación de un funcionario público y de un particular. Por otro lado, hay otra postura, mayoritaria entre los juristas, que entiende que es un delito unilateral, donde el hecho punible se encuentra en la conducta de cada sujeto por separado, sin necesidad de que sea necesario el acuerdo entre ambas partes.


