Las gafas de sol inteligentes que son capaces de grabar fotos y vídeos de forma casi imperceptible nos plantean una serie de cuestiones éticas. ¿Puede una persona ir por la calle grabando a otras sin pedir permiso? Como sabemos, la imagen de una persona identificable es un dato personal. Con carácter general, no se puede captar la imagen de terceros en espacios públicos de forma indiscriminada, masiva o continuada. Menos aún si esa grabación se hace sin que las personas sean conscientes de que están siendo grabadas.
¿Cómo son las gafas de sol inteligentes?
Las gafas inteligentes incorporan funcionalidades que permiten captar imágenes y sonidos del entorno. Debido a que su diseño es similar al de unas gafas convencionales, se puede grabar personas sin su permiso. Sin embargo, en determinados lugares como piscinas o playas, la privacidad son aspectos a tener muy en cuenta.
¿Son legítimos?
A pesar de cierta preocupación por este tipo de dispositivos, no se puede afirmar de manera general que estas gafas incumplan la normativa. Como ocurre con otras tecnologías, pueden tener usos legítimos.
Al utilizar este tipo de dispositivos, es importante hacerlo respetando la privacidad de las personas. También hay que tener en cuenta las obligaciones legales aplicables. Desde la regulación de protección de datos, cualquier uso que no sea el estrictamente personal es considerado tratamiento de datos sometido a la normativa de Protección de Datos.
Algunos consejos sobre el uso de gafas inteligentes
Se puede usar gafas inteligentes como cualquier otro dispositivo, como, por ejemplo, la cámara de un teléfono móvil.
Valora siempre las consecuencias de la publicación o difusión. Evita compartir contenidos que puedan identificar o perjudicar innecesariamente a terceros.
Siempre que sea posible, informa de forma clara cuando vayas a realizar grabaciones. Especialmente en contextos donde las personas puedan verse incomodadas.
Más información en el siguiente enlace de la AEPD.


