En España hay miles los usuarios de WhatsApp y cuando hay tanta gente, el mal uso de esta aplicación, es inevitable. Entre esos malos usos, están los insultos que, como en el mundo físico, también se intercambian a través de WhatsApp. En este artículo trataremos este tema.
¿Insultos por WhatsApp son delito?
Como ya sabemos, no todos los insultos van a ser considerados un delito en WhatsApp. Como tampoco lo son en el mundo real. Insultarse, a pesar de lo feo que pueda resultar, es una acción bastante habitual en el día a día de cualquier persona. Muchas veces son movidos por las circunstancias y por un momento en el que estamos para defendernos. La mayoría de veces, recurrimos al insulto, una vía rápida y fácil en vez de darnos tiempo para pensar.
¿Cuando se considera un delito?
Podemos considerar los insultos en WhatsApp un delito cuando se puede calificarlos de injurias. Es decir, cuando alguien hace afirmaciones sobre otra persona con el objetivo de lesionar la dignidad de otra persona. El objetivo es atacar su imagen o reputación, para menoscabar su buen nombre.
Pero para considerar realmente que estamos ante un delito de injurias, la publicidad desempeña un papel importante. Es decir, que si los insultos se producen dentro de una conversación privada entre dos personas, es muy poco probable que la denuncia por insultos prospere. Sin embargo, si estos insultos se producen dentro de un chat grupal, entonces habría más posibilidades de ello. Especialmente si la intención de quien insulta es humillar al insultado ante el resto de miembros del chat (por ejemplo, en un chat del trabajo o de padres del colegio).
¿Cómo denunciar insultos?
Los insultos por WhatsApp, si pensamos que pueden ser un delito de injurias, deben ser denunciados por el ofendido. Estamos ante un delito privado, en este caso, ni la policía ni la fiscalía pueden actuar de oficio.
La dicha denuncia debe presentarse ante la policía o el juzgado que le corresponda al denunciante. Por supuesto, se recomienda aportar las pruebas que los acrediten. En este caso, pueden ser capturas de pantalla, que para que tengan validez en un futuro proceso penal, deberán haber sido certificadas por un perito o testigo digital. También se pueden aportar declaraciones de testigos que corroboren los hechos denunciados, como pueden ser otros miembros del grupo en el que se vertieron los insultos.


