Cuando hablamos de mainstreaming de género, no nos referimos a un concepto nuevo. Sin embargo, su relevancia se ha hecho más importante en los últimos tiempos. Sobretodo, ahora cuando más se están promoviendo medidas para fomentar la igualdad efectiva de género.
¿Qué es mainstreaming?
El mainstreaming de género es el uso de la transversalidad de género en las diferentes ámbitos en los que intervienen las políticas públicas. Nos referimos, por tanto, a la idea de que el género forme parte integrada de los procesos de decisión de las políticas públicas. Es decir, que la igualdad de trato debe ser un objetivo integrado de las políticas públicas.
En ese sentido, no se trata de legislar solo para las mujeres, sino en considerar qué impacto tienen las leyes, las medidas, las políticas, las acciones, etc. El objetivo es vigilar que se llevan a cabo por las administraciones públicas.
Elementos indispensables
Podemos destacar cinco partes importantes del proceso:
- La igualdad como centro de las políticas públicas.
- Compromiso con la implantación de estas políticas.
- Formación en materia de igualdad de género.
- Participación de todos los agentes implicados.
- Identificación de factores de desigualdad.
Mainstreaming e igualdad efectiva
Por lo tanto, el mainstreaming de género supone incorporar la perspectiva de género en todas las políticas públicas. El fin es poder garantizar que estas tiendan a alcanzar la igualdad efectiva de género.
Se debe situar la igualdad entre mujeres y hombres en la agenda de cualquier entidad pública que promueva este proceso. Esto queda recogido en la propia Ley de Igualdad. Por otro lado, es importante también reconocer la desigualdad como una realidad pública. Lo que nos llevaría a revisar los objetivos y prioridad de la política. No obstante, no solo se trata de este reconocimiento, sino también de que los más altos niveles de directivos se impliquen y comprometan con ello de forma visible.
Cabe resaltar también que cuando una entidad pública se compromete con la implantación del mainstreaming de género, es necesario que cada agente implicado en el desarrollo de políticas públicas se comprometa igualmente con esta estrategia.


