Cuando hablamos de criptomonedas, muchas personas acabaron en un sitio fraudulento y perdieron la inversión. Y, en ese momento de frustración y desesperanza, podemos recibir un mensaje o una llamada que te ofrece ayuda para recuperar lo perdido. En ese artículo trataremos el tema de Recovery Room.
Recovery Room como fraude
El fraude conocido como «Recovery Room» es una estafa dirigida a víctimas de los fraudes financieros o inversiones falsas, relacionados especialmente en criptomonedas. Su dinámica se basa en que los ciberdelincuentes afirman poder recuperar los fondos que han perdido. Sin embargo, para hacerlo piden dinero por adelantado. Ese dinero sirve supuestamente para cubrir “gastos legales, administrativos, impuestos u otros costes asociados”. Finalmente, después de recibir el dinero, el estafador suele desaparecer.
Cómo operan los estafadores
Los métodos que emplean son variados y cada vez más sofisticados, pero normalmente siguen este patrón:
1. Primer contacto. Te llaman por teléfono o te envían un correo electrónico. A menudo, aseguran saber que perdiste dinero en una inversión fraudulenta.
2. Apariencia de legitimidad. Se hacen pasar por representantes de empresas serias, abogados, etc.
3. Solicitud de pagos por adelantado. Para iniciar el proceso de recuperación, solicitan pagar tasas, impuestos, tarifas administrativas o gastos legales.
4. Acceso remoto. En algunas variantes, te ofrecen servicios “gratuitos” pero solo si les das acceso remoto a tu ordenador o dispositivo.
5. Sitios web falsos. Muchos de estos estafadores operan webs con testimonios para persuadirte de su legitimidad.
Recovery Room: recomendaciones para protegernos
Por un lado, si recibes alguna notificación de las comentadas, no realices transferencias de dinero, no pagues tasas y no compartas tus datos bancarios o de la tarjeta.
Si crees que podría ser un servicio legítimo, contacta mediante canales oficiales.
Por otro lado, si has sido contactado por teléfono o mensaje, destruye todo tipo de contacto con esa persona o empresa. En el caso de que el contacto haya sido a través de redes sociales, lo recomendable sería bloquear los perfiles sospechosos. De la misma forma, si ha llegado un correo fraudulento, marcar como spam y luego eliminarlo.
Más información en el siguiente enlace de INCIBE.


